martes, febrero 27, 2007

El amor se acaba, con Anaís Abreu en el Teatro Nacional




Regresó de nuevo Anaís Abreu al escenario de la sala Covarrubias de nuestro Teatro Nacional. Esta vez para presentarnos su último CD titulado El amor se acaba de la firma discográfica Colibrí, novísima producción que concursa este año en la edición del Cubadisco, evento en que Anaís Abreu ganó el premio en la categoría de mejor canción en su edición del año 2004 con Alma.

La Abreu sigue demostrándonos que ella es una gran cantante, una mujer que nos interpreta maravillosos boleros y baladas sin llevarnos por caminos rutinarios, de una manera única con un cálido estilo, con una digna voz la cual no cesa de cosechar aplausos y reconocimiento de su público que fielmente acudió a su concierto.

Estamos acostumbrados a que esta mujer nos dé la impresión, a quienes la escuchamos, de que ella canta solamente para cada uno de nosotros y como resulta casi habitual, en esta ocasión cautivó y conquistó a todos los presentes.

En el nuevo CD, que fue puesto en venta en el mismo teatro, su estilo íntimo, junto a su carisma y su cálida voz de variados matices y enorme alcance, la hacen sin lugar a dudas, una diva auténtica, porque Anaís es una cantante de gran tenacidad e intuición. Con sus invitados fue toda una soberana de la escena.

Este, su cuarto CD es una fabulosa colección de lujo en su sensual y versátil voz porque Anaís da nueva vida a cautivadoras melodías de populares boleros y el filin cubanos, interpreta temas de la autoría de José Valladares, Amaury Pérez, Gerardo Alfonso y otros. Aunque su estilo a veces recuerda a Elena Burque y Moraima Secada, su entrega es incomparable. Uno de sus críticos dijo: "Anaís Abreu es el matrimonio perfecto entre la música tradicional cubana y la canción moderna... Siempre nos regala una actuación extraordinaria lo mismo cantando jazz, boleros, o canciones populares..."

Camagueyana de nacimiento, Anaís comenzó su formación musical desde muy joven. Estudió en la Escuela Provincial de Arte Joaquín Varona, y en la Escuela Nacional de Arte Luis Casa Romero, donde fue profesora de piano después de graduada. Estudió también en el Centro Nacional de Superación de la Enseñanza Artística, institución en la que continuó como profesora y directora coral.

Aunque su labor como profesora y directora fue exitosa, tras ganar el primer premio en el concurso televisivo Todo el mundo canta, su amor por la interpretación nos la trajo a La Habana, para deleite de un exigente público nacional e internacional. Su lista de triunfos y galardones es extensa. En su voz se realizan las mejores canciones cubanas tradicionales con los más inventivos arreglos.

Anais Abreu ha llevado su arte a Centro y Suramérica, el Caribe, y Europa y ha participado en una impresionante lista de antologías musicales en compañía de orquestas e intérpretes tanto cubanos como internacionales.

Quienes llevaron el disco a casa saben que adquirieron una joya de la discografía cubana de nuestro tiempo.

domingo, febrero 25, 2007

Diáspora de la danza, alto nivel artístico

Noche de sensaciones, música y ritmos inigualables, con la novedad de incursionar en la danza de otros pueblos pero con un especialísimo matiz cubano ha sido la presentación de la compañía del prestigioso coreógrafo cubano Santiago la cual inició, por primera vez en Cuba, su actuación en el teatro Mella de la capital con un espectáculo titulado Diáspora de la danza, una obra de alto nivel artístico.

Piezas aclamadas en el ámbito internacional forman parte de esta premier que fue concebida para dar a conocer e incursionar en géneros tan variados como la danza contemporánea y primitiva, bailes étnicos hindú, jazz, blues y el folklore afrocubano.

Desde que se abrió el telón se pudo apreciar la calidad danzaria de esta agrupación integrada por talentosos jóvenes graduados de la Escuela Nacional de Arte y algunos bailarines veteranos, quienes trabajan habitualmente con Santiago Alfonso, quien ha sido durante muchos años el coreógrafo de los tan afamados espectáculos del cabaret Tropicana tanto en Cuba como en importantes plazas artísticas de otros países y quien ostenta el Premio Nacional de la Danza 2006 en Cuba.

Diáspora de la danza nos permite apreciar cómo Santiago ha logrado en su trabajo autenticidad en la danza con la sabiduría y el talento. Todo un verdadero fruto de su amplia experiencia, versatilidad y profesionalidad.

lunes, febrero 19, 2007

Nieves Leonard con Thelvia Marín: las claves de su escultura


Otro momento especial dentro de la Feria Internacional del Libro fue la presentación de una obra, especie de homenaje y reconocimiento a una de las relevantes mujeres de las artes cubanas contemporáneas: Thelvia Marín: las claves de su escultura.

Realizado por la acuciosa investigadora, la Master Nieves Leonard Pier, es esta una oportunidad que tienen los amantes de las artes plásticas para profundizar y acercarse más a la creación de Thelvia Marín, uno de esos seres que preconizan un sentimiento de reafirmación ante el trabajo creador para sentirse útil, mediante una obra investigativa, y divulgativa, de notable valor.

Al decir del presentador, el libro muestra sintéticamente la obra investigativa de la Master Nieves Leonard Pier quien “ha trabajado como una laboriosa hormiguita” hasta lograr compilar, estudiar, analizar y exponer sus ideas sobra la obra artística de Thelvia Marín, cuyas obras escultóricas han sido creadas para los cinco continentes y casi siempre marcada por la huella de lo excepcional.

Nieves nos da constancia vívida de su obra, de sus influencias, de su cubanía y hasta de su descendencia y formación artística multiforme.

Se dice que el arte escultórico de Thelvia es realmente indescriptible, y más cuando con el triunfo revolucionario inició la escultura monumentaria y ambiental, siendo la más significativa de su trayectoria, en Costa Rica, el Monumento al trabajo, el desarme y la paz, el mayor de Centroamérica.

El primer conjunto escultórico fuera de Japón en tributo a las víctimas de los ataques atómicos realizado por Estados Unidos a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki es también creación de Thelvia Marín, así como muchos otros ejemplos, entre ellos el monumento a Serafín Sánchez la escultura del indio Hatuey en la plaza indoamericana de Quito, Ecuador; el monumento a Martí en la Universidad de la Paz, en Costa Rica.

El libro es el resultado de poco más de seis años de trabajo por parte de la autora, siempre muy cerca de Thelvia a quien considera una mujer muy singular y una gran amiga.

Cuando se lee Thelvia Marín: las claves de su escultura se aprecia cómo la artista pone vida en el corazón del lector a partir de su labor encomiable.

Leonard aborda y asume el compromiso de entregarnos al afán de Thelvia por crear un mundo lleno de colorido y extraordinarias formas, todo mezclado con las sensaciones que provoca la dulzura de la música y la poesía, sólo que más materializadas.

Nieves Leonard, cuya labor con el Patrimonio Cultural cubano es relevante, así como en el campo de la museología, elemento reconocido y colmado de elogios, más allá de nuestras fronteras, esta vez nos entrega una obra educativa, didáctica y refrescante donde nos llega una especie de retrospectiva de la obra escultórica de Thelvia Marín.

La Feria se vistió de lujo con Thelvia Marín: las claves de su escultura y nos dejó la labor de reseñar una obra en la que aunque aportamos siempre una mirada particular, bien vale reconocer su calidad y nobles objetivos.

Viaje al sexto sol con Thelvia Marín




La poetisa, narradora pintora y escultora Thelvia Marín ha sido gran noticia en la Feria del Libro de La Habana al tener lugar la presentación de su último libro titulado Viaje al sexto sol.

Este es un libro que busca integrar conocimientos vinculando algo de lo que conocemos con lo desconocido, mediante una narración que no por didáctica deja de ser muy amena, caracterizada por su unicidad.

En su prólogo se hace referencia al drama de América; pero en su libro no sólo se trata de eso sino que también significa toda una celebración de la vida y la cultura americana, de la naturaleza americana en el sentido que nuestro José Martí la entendía.

Viaje al sexto sol es una excelente novela de aprendizaje con una novedosa estructura narrativa dialogada en la que un contrapunteo es el medio y motivo para ir introduciendo las ideas del conocimiento.

Precisamente por esta estructura es que podemos decir que Viaje al sexto sol no es un mero ensayo de antropología.

Este texto tiene mucho que ver con la personalidad y la sabiduría de Thelvia Marín cuando nos ayuda a entender esas culturas, nada estáticas, sino en plena evolución conservando su autenticidad; cuando nos hace excelentes reflexiones filosóficas, dando luz a nuestra ignorancia sobre estas culturas precolombinas, fundamentalmente para nosotros los cubanos, pues nos atrevemos a decir que somos los más occidentalizados dentro del crisol de pueblos americanos, porque la cultura de nuestros aborígenes fue exterminada y no contamos con esa fuerza que sí tiene el resto de los países hermanos continentales.

Viaje al sexto sol es un libro trasgresor, iconoclástico, metodológicamente opuesto a lo que se emplea en un lenguaje ortodoxo, pues su autora utiliza el método deductivo y no el inductivo, como viajando al revés, para darnos el mensaje.

Nos dijo su autora que el libro era un compromiso que ella tenía con estas civilizaciones desde niña, cuando comenzó su actividad literaria en su Sancti Spíritus natal, donde se dieron a conocer sus versos en el periódico El Fénix y en la revista Horizontes.

Sabemos que gran parte de su obra escrita está dedicada a las comunidades indoamericanas, a su lucha por ocupar el lugar que les corresponde en nuestro Continente, pues como dijo Martí “Hasta que no se eche a andar al indio, América no andará”.

Thelvia agradeció los juicios profundos y serios que sobre su libro fueron expuestos al ser presentado. Y nada mejor para valorar su personalidad que estas sus propias palabras: “Los que nacimos en esta América nuestra poseemos un ineludible patrimonio histórico que nos sitúa en una posición de privilegio en el siglo XX y lo que va del XXI. No creo contribuir más que cualquier otro creador a la historia de mi pueblo, cultura o nación. José Martí afirmaba que se sentiría realizado quien hubiera escrito un libro, sembrado un árbol y tenido un hijo, yo solamente tengo el mérito de haber sobrecumplido esta cuota ¿no es verdad?”




martes, febrero 13, 2007

Wole Soyinka de nuevo en Cuba

El escritor yoruba nigeriano Wole Soyinka, Premio Nobel de Literatura 1986, recorrió hoy los pabellones de la XVI Feria Internacional del Libro de Cuba, de la cual es invitado especial.

Sabemos que Soyinka es una de las personalidades que añade lustre a esta fiesta del intelecto y las artes, de convocatoria masiva, inaugurada el pasado 8 de febrero y que se extenderá a otras 39 ciudades del país.

Mañana, en la sala Nicolás Guillén, la de mayores proporciones de la feria, el laureado escritor dialogará con el público en una de las jornadas tituladas Encuentro con...

Me siento como en casa, afirmó el poeta, novelista y dramaturgo, cuya obra se inspira en las tradiciones yorubas y combina, en la escena, la danza, música y diálogos típicos del teatro africano, sin desechar las formas occidentales.

De igual modo se vale del flashback el simbolismo y una trama de compleja estructura para enriquecer su lenguaje dramático.

Fundador del grupo Maks, en Nigeria, en los años 90 -que luego daría lugar a la compañía Orisun-, montó sus propias obras y las de otros autores africanos.

En su producción literaria se destacan A dance of the forest (La danza del bosque, 1960), The man died (El hombre ha muerto, 1972), escrita a partir de los años que pasó en prisión, y Requiem for a futurologist (Réquiem por un futurólogo, 1985).

También las novelas Los intérpretes (1965) y Ogun Abibiman (1976); Ake (1981), un texto alimentado por elementos autobiográficos de su infancia, y los poemarios Idanre (1967) y Samarjand an other markets I have known (Samarcanda y otros mercados que he conocido, 2003).

Rockeros argentinos en La Habana









La XVI Feria Internacional del Libro 2007 en Cuba fue inundada por una amplia delegación musical de música de Argentina, entre ellos los vanguardistas del rock que celebraron en La Habana sus 40 años de vida.

Los músicos inundaron toda la ciudad, entraron en los estudios de televisión, cruzaron la bahía por debajo del túnel, caminaron por las calles empedradas del complejo Morro-Cabaña. Subieron los escalones del Faro, entraron a los pabellones de libros, cantaron al aire, en los escenarios de la Cabaña y en la Tribuna Antimperialista.

El sábado 10 entrada la noche, una decena de cantantes y músicos bastaron para llenar de sonidos la ciudad que los esperaba hace tiempo. Juan Carlos Baglietto, Pedro Aznar, David Lebón, Claudia Puyó, Roberto "Palo" Pandolfo, Hilda Lizarazu, Liliana Vitale, Horacio Fontova, Héctor Stara y la dirección de Lito Vitale.

Los rockeros llegaron con una onda distinta, con Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale nos llevaron por el camino de muchos años de rock (La vida es una moneda, El diario no hablaba de ti).

"Palo" Pandolfo nos recordó los buenos tiempos de aquellas agrupaciones underground: Los Visitantes, la Zona, Don Cornelio; mezcla de tangos con el punk. "Palo" con su voz de mucho impacto estaba muy enervado y emocionado al sentirse frente a una juventud muy prometedora de Cuba y de algunos países latinos (Cuba es muy internacional).

Claudia Puyó cantó esa antológica canción, Noche de perros, obra contestataria que conocíamos en la voz de Charly García. Hilda Lizarazu y Liliana Vitale sorprendieron por la interpretación de Tres agujas y Los libros de la buena memoria.

Horacio Fontova fue directo contra el presidente estadounidense. El guitarrista David Lebón puso una nota concertante con las obras El Viejo y Avellaneda Blues. Pedro Aznar recordó a León Gieco con su pieza tan gustada Catalina Bahía. Aznar hizo época en la banda de Serú Girán.

La obra de Luis Alberto Spinetta se hizo sentir en la noche del concierto, frente al mar embravecido: Despiértate nena fue la canción elegida por Federico Bonasso -el hijo de Miguel- con la banda Juguete Rabioso en el Monte de las Banderas.

Los miles de jóvenes que vencieron el mal tiempo se sintieron a gusto en este concierto homenajeando los 40 años del rock argentino. Una vía para conocernos mejor los latinoamericanos y para ver lo que tenemos en común. Los visitantes se emocionaron al ver un público tan lejano, con un interés y un conocimiento de su obra.

Todos coincidieron en que la música es como vasos comunicantes entre los dos países amigos de siempre y por siempre, entre tangos, habaneras y rock latino. Quieren volver sin tanta prisa para intercambiar experiencias y amistad. "Yo quiero volver cuando me inviten, este es un país lleno de magia y leyenda, como dice Fito Páez", terminó diciéndome Carlos Baglietto. (agradecimientos a Renecito por sus fotos)

Charles Aznavour terminó de grabar su último disco en Cuba

Charles Aznavour partió este martes de Cuba luego de diez días de intenso trabajo en la grabación de un disco con el afamado pianista y compositor cubano Jesús “Chucho” Valdés, ganador de cinco premios Grammy.

"Entre Chucho y yo la relación fue perfecta desde el mismo momento en que nos reunimos en Francia", señaló Aznavour, quien a sus 82 años se mostró accesible y jovial en la conferencia de prensa ofrecida en el Hotel Nacional, institución insignia del turismo cubano y que lo declaró "Huésped Ilustre", además de otorgarle el "Bastón de la Fidelidad", reservado para sus más distinguidos huéspedes.

Según las declaraciones del afamado cantante de origen armenio, la idea de grabar un disco con Chucho Valdés surgió de su interés por que la gente se acerque a temas como la vida, la muerte, los sentimientos, el amor entre las apersonas y el futuro ecológico del mundo. En su opinión se trata de “pegar fuerte primero” para que la gente se detenga y escuche, ese es el propósito al emplear ritmos cubanos, que la música dé el golpe y los textos compuestos hagan el resto.

El disco, aún sin nombre por la variedad temática de las canciones, "se terminará rápidamente", manifestó Aznavour, y deberá salir al mercado en el primer trimestre del 2007. Incluye canciones de Juan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Pablo Milanés y otras de su autoría a las que calificó de "duras" por la manera que aborda algunos temas, entre ellos el de las promesas incumplidas por políticos de izquierda y de derecha o el de los inmigrantes de los barrios parisinos que fueron escenario de acciones violentas el pasado año.

Aznavour dijo comprender a esos jóvenes “sin patria”, “yo me sentí así en mis tiempos de juventud”, aseguró, por eso mantiene estrechos vínculos con la gente: “Yo camino mucho y converso con personas comunes, y tengo el privilegio de que muchos se me acerquen a discutir conmigo asuntos diversos” afirmó.

El afamado compositor afirmó que a través de las canciones se pueden decir cosas importantes que desaparecen de los periódicos o la televisión al día siguiente. “La canción queda, atraviesa muros, y así ideas importantes permanecen en el espíritu”.

“Cuando uno llega a cierta edad sólo hace programas inmediatos; yo pienso seguir haciendo este trabajo que tanto amo y cuando ya no pueda cantar me sentiré como un amante abandonado”, confesó.

Aznavour grabó en 1999 una versión del tema "Morir de amor" junto al legendario músico cubano Compay Segundo, destacada figura de Buena Vista Social Club que falleció en el 2003.

sábado, febrero 03, 2007

Yolanda Hernández cautivadora Diva cubana

“Maravilloso” resulta insuficiente. Hay que inventar el adjetivo en nuestra lengua capaz de calificar a un concierto como el ofrecido por la experimentada y consagrada soprano cubana Yolanda Hernández en nuestra Habana Vieja.

El V Festival de música Antigua Esteban Salas, una vez más se vistió de lujo con las grandes arias barrocas interpretadas por Yolanda Hernández acompañada al piano por Marita Rodríguez y otros músicos invitados, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, en la noche del viernes.

Toda música del Siglo XVII: Vivaldi, Bach, Haendel, Caldara, Stradella y Purcel; llenaron el espacio sonoro de la magnífica sala de conciertos, en la potente voz de la Diva de Ébano, dueña de un bello y amplio registro vocal, un timbre claro y brillante, en un abarcador programa digno de complacer plenamente a los melómanos más exigentes.

Con When I am laid in Earth se inició el jubileo seguido de Music for a While ambas composiciones de Henry Purcell. Ya estaba echada la suerte, el éxtasis se iría apoderando de todos los presentes con cada una de las interpretaciones de esta “soberana”, cuya entrega interpretativa, apoyada en una imagen apasionada, hermosa y segura sobre la escena, permitió que su excepcional voz nos cautivara sin alardes y que se estableciera una sincronía sentimental, anclada en los sentidos, que sólo auspician la música elevada y el intérprete virtuoso, al decir de una colega.

Y para demostrarlo ahí está su interpretación, con esa voz de gran expresividad y volumen, en Cosi, amor, mi fai languir de Alessandro Stradella; Selva amichi de Antonio Caldara o Lascia ch’io pianga, Ombra mai fu, Dank sei Dir, Herr y Pinageró de sorte mia, todas de Georg Fiedrich Haendel.

Jóvenes músicos invitados acompañaron a la Diva en algunas de sus interpretaciones: Zorimé Vega en la flauta, quien se desempeñó con gran profesionalidad acompañándole en Aus Liebe will mein Heiland sterben de Johann Sebastian Bach. Igualmente le acompañaron en Erbarme Dich, mein Gott, um meiner Zäbren willem, también de Bach, Beatriz Vera como primer violín, Silvia Suárez, segundo violín; Yuliena Fernández, viola y Maylín Sevila en el violoncello.

Momento sublime lo constituyó la presencia de la música de Antonio Vivaldi de quien le escuchamos Sposa son dispenzzata y Un certo non so che.

En ocasiones nos sentimos transportados a las salas cortesanas medievales de Florencia, a los sobrios castillos austriacos o a la Suiza besada por los Alpes.

Finalizado el concierto, el público presente, funcionarios de la cultura, cuerpo diplomático, artistas, amigos y familiares de la Diva le prodigaron un prolongado “encore” por lo que Marita y Yolanda decidieron regalarnos una obra que siempre queremos escuchar en su voz poderosa y expresiva Tu Lo Sai de Giuseppe Torreli.

Yolanda Hernández estudió canto, piano y percusión en La Habana, se perfeccionó en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú y en Polonia. Fue acreedora del Gran Premio con Mención Especial por la calidad interpretativa del Concurso Tchaikovsky en el año1974.Yolanda es fundadora del Teatro Lírico Nacional de Cuba donde tuvo a su cargo el papel protagónico en la presentación de la opera Halka. Ha tenido muchos otros protagónicos en diversas óperas en el Teatro Bolshoi, la Ópera e Varsovia, la Ópera de Lyon, la Ópera de Nantes y la Ópera de Tokio; además ha ofrecido recitales en numerosos países, cosechando lauros en los escenarios más exigentes del arte lírico mundial como son la Gran Sala Tchaikovsky de Moscú, la sede de la UNESCO, la Casa de las Américas en España, la Embajada de Brasil en Paris, el Gran Teatro de Gijón, el Museo de los Instrumentos de Munich, el Museo de Arte Moderno de Paris, la Iglesia de Nuestra señora de la Paz en Macon, las iglesias de la Santa Trinidad y San Vicente de Paul en Paris y otras.

Dicen que Yolanda canta como los ángeles, yo nunca he escuchado cantar a ninguno; mas me atrevería a decir que los ángeles cantan como Yolanda.

martes, enero 30, 2007

La Puta Respetuosa a teatro lleno

Las puertas del teatro Trianón han vuelto a verse abarrotadas de personas que intentan alcanzar las pocas sillas que sobre el escenario se distribuyen para poder presenciar la nueva puesta en escena de La Puta Respetuosa (como resulta de la traducción literal del francés), obra que tuvo su estreno en Cuba dos años después que en Francia, entonces, en 1948, bajo la dirección artística de Francisco Parés. Luego la llevó a escena Eric Santamaría en 1954. Varios años más tarde Francisco Morín la llevó a la Sala Covarrubias, en 1960 aún sin estar terminada su construcción y, según se cuenta el propio autor de la pieza vino a verla en La Habana.

Ahora, con la intención de dinamitar el texto ya reconocido y ubicarlo en un contexto donde el acoso a Lizzie tenga matices de ahora mismo, de los riesgos de un mundo que en estos días también aprende otras formas de su posible estallido, teatro El Público vuelve la vista a Jean Paul Sastre presentándonos teatro francés asumido con irreverencia y delicado sentido de respetabilidad.

Esta, la ramera, la puta de hoy, se desenvuelve en un ambiente de espectáculo teatral con elementos de show nocturno. El escenario se encuentra desprovisto casi de cualquier elemento, excepto una jaula de “cabillas” de hierro del tamaño de una habitación o cárcel si se quiere, pues a fin de cuentas de eso se trata en la obra, del sentimiento de soledad, aislamiento, impotencia ante el encierro del personaje principal, mujer-víctima que intenta luchar por la verdad de algo en lo que cree y que ha vivido y que se ve de pronto encerrada en una serie de situaciones que la convierten en un objeto. Situaciones que el personaje achaca a una serpiente maldita que lleva en el brazo y que tal vez pueda significar aquel destino maldito o quizás, aquella huella del pasado que nos marca y que cargamos de por vida sin saber por qué.

La puesta se desenvuelve todo el tiempo en un tono de marcada violencia, tanto verbal como física, tal vez, a veces denotada por el excesivo uso de las llamadas “malas palabras”. Todos se atacan de una manera u otra tratando de lograr sus objetivos asaltando la moral psicológica del personaje principal, así como de la sociedad de un tiempo que puede ser el de entonces o el de ahora en Chicago, New York o La Habana.

Las luces son otro elemento a destacar en la obra pues son ellas las que le dan carácter, nos sitúan y enfatizan los diferentes cuadros o escenas.

Sin dudas, el toque fresco dentro de tanta violencia, con lo cual no quiero decir que no sea violenta la imagen, lo dan en la obra los policías, ellos mismos, comienzan la función ataviados solamente con slips de cuero negro, látigos y elementos que nos hacen pensar en azotadores u hombres sacados de una especie de sex show, con lo cual, y con ayuda de la música, nos ayudan a situarnos en el espacio y ambiente que se quiere: Estados Unidos o tal vez, La Nación Américana, sexo, bajos instintos y trasfondos políticos y sociales.

Con “La puta respetuosa” no solo se rescata para el público cubano lo sustancial de un clásico universal representado en otros espacios nacionales y en otros momentos; también, se patentiza la habilidad del director para socializar con tonos transgresores e irreverentes su visión acerca de las múltiples tesis que subyacen en un texto y en la creación teatral.

La Música Antigua de fiesta por la ciudad




Con la actuación de la Banda de gaites de La Habana en la Plaza de Armas, a la 1:00 del día se dio inicio a las actividades del V Festival de Música Antigua Esteban Salas y con el Conjunto de Música Antigua Ars Longa, presentando la comedia madrigalesca Festino (Adriano Banchieri, Bolonia, 1567-1634) en el Palacio de Gobierno (Oficios y Muralla)a las 7:00 pm quedó inaugurado el festival.

Una vez más, la quinta vez consecutiva, el Centro Histórico acoge la celebración del Festival Internacional de Música Antigua Esteban Salas, el cual rinde homenaje al aniversario 400 del estreno de L'Orfeo de Claudio Monteverdi, una de las primeras y más preciadas obras del drama per musica ocurrido el 24 de febrero de 1607.

Bautizado por la Camerata Florentina con esa denominación, ese género vocal instrumental toma auge desde las postrimerías del siglo XVI; es el arte de bien combinar entonaciones, palabras, gestos...: la ópera.

Es por ello que en esta ocasión la Oficina del Historiador de la Ciudad y Ars Longa ofrecen un programa con obras pioneras del arte lírico, además de la representación de antiguas danzas y canciones medievales, partituras de archivos catedralicios y misionales, y virtuosas piezas instrumentales. Se trata de la música que otrora acompañaba fiestas palaciegas y rituales sacros en antiguos templos y palacios de Cuba, América y Europa.

Desde este 27 de enero hasta el 4 de febrero de 2007, tendrán lugar 16 conciertos distribuidos en ocho de los espacios del Centro Histórico: la Iglesia de Paula, el Convento de San Francisco de Asís, el Palacio de Gobierno, el Oratorio de San Felipe Neri, la Casa del Conde de Cañongo, la Casa Carmen Montilla, el Centro Hispanoamericano de Cultura y la Plaza de Armas.

Con el estreno en Cuba de la comedia madrigalesca italiana ¡Festino!, de Adriano Banchieri, Ars Longa inauguró el Festival en el Hemiciclo del Palacio de Gobierno, a manera de una representación cortesana del siglo XVI.

domingo, enero 28, 2007

Josefina Méndez, inasible evocación

Una mujer, un ave extraña, se desplaza suavemente sobre el escenario vacío y oscuro. Su danza puede ser una evolución final, pero es un canto a la vida y a la belleza. No sobra el temblor, ni importa la cercanía de inevitables conclusiones. No puede haber muerte en el espacio de la belleza. La bailarina lo sabe y danza. Su paso por la escena, su vida, esta signado por el deber de hacer hermosa la vida de todos. Solo eso debe contar. Cuando una bailarina se aleja, deja una estela de emoción y los que asistieron a su danza solo pueden agradecerla, recordarla. En la memoria de su público, la bailarina vive para siempre.

Josefina Méndez, una de las más preciadas joyas del ballet cubano, vivirá para siempre convertida en inasible evocación. Su arte está entre lo más revelador de la escena cubana. Integró una entrañable constelación danzaria que ubicó el nombre de Cuba en los pedestales más altos del ballet mundial.

La bailarina resaltó por su delicada expresión, su particular entendimiento de los estilos que interpretó. No solo deslumbró con sus destellos de joya, no solo emocionó con su arte exquisito, sino que lo hizo también a través de los jóvenes que ayudó a formar. Un bailarín formado por ella se sabía portador de un alto aval, un triunfo seguro sobre la escena. Por el legado de Josefina trasciende su labor escénica. Su nombre está asociado con la calidad de la escuela cubana de ballet, una de las principales conquistas de nuestra Isla en la cultura universal.

La bailarina no desaparece, solo ha comenzado a andar por el campo mítico donde las princesas son felices y viven para siempre. La artista, la mujer, la madre, fue artífice de la ilusión, reina de la fantasía. Todos los que de alguna manera asistieron el sábado a su despedida saben que, afortunadamente, no habrá forma de olvidar a quien lo entregó todo hasta el final, a quien amó -y sufrió- con toda la intensidad. No se puede olvidar a quién sudó, lloró, sangró para que fuéramos mejores personas, con sueños más grandes.

Josefina Méndez se ha despedido de nosotros pero nos ha dejado su puerta abierta. Siempre podremos volver a ese mundo fabuloso que creó con su trabajo delicado. Tendremos libertad para admirar su sentido perfecto de la danza, su elegancia sin límites, su gran poder dramático.

En nosotros, será siempre Odette, Giselle, Penélope, Doña Rosita que espera.

En nuestra memoria recorrerá el escenario sobre sus puntas, como un cisne moribundo. La veremos otra vez siendo el Destino, trazo sombrío que acosa a Carmen, o como la simbólica reina de un mundo voraz, trágicamente seductor, en Dionaea. Para todos, bailará para siempre La bella cubana, vestida de azul, rojo y blanco, mujer hecha patria en su arte.

Josefina Méndez, bailarina que se desplaza por un escenario que se ilumina, es un símbolo para nuestro país. Permanecerá siempre en la conciencia de las personas, en la cultura de todo un pueblo, embelleciendo la vida, ayudando a vivir, haciéndonos felices, una y otra vez, para siempre. Inasible evocación. Agradecimientos a LVP

sábado, enero 27, 2007

Nos dice Adiós Joya del Ballet Nacional de Cuba

Nos abandona una de las diosas bajadas de nuestro Olimpo, la excelsa Josefina Méndez dijo adiós a su público para siempre.

La mujer disciplinada, la sublime danzarina entregada de lleno en cada uno de sus papeles, la profesora incansable, la ensayadora constante ha dejado de existir; y deja tras de sí un verdadero ejemplo de artista fiel a sus principios y a su arte.

Ya no la veremos en los salones reflejada en los espejos mientras perfeccionaba los movimientos de los nuevos bailarines seguidores de su magisterio.

Josefina Méndez ganó con su arte el cariño infinito y la admiración ilimitada de su pueblo porque fue una de las más prestigiosas, sólidas y experimentadas representantes de la Escuela Cubana de Ballet.

Fue considerada internacionalmente como una refinada intérprete y maître de sólida valía, con más de medio siglo sobre las tablas.

Josefina formó parte de las cuatro joyas del ballet cubano junto a la también ya desaparecida Mirta Plá, Loipa Araújo y Aurora Bosch.

Su debut escénico tuvo lugar el 27 de marzo del año 1955, en el Teatro Radiocentro interpretando "napolitanos", en el III acto de El lago de los cisnes, cuando el entonces Ballet de Cuba, dirigido por Alicia Alonso e Igor Youskevitch ofrecían funciones en la capital.

Tras ese feliz momento toda su vida transcurrió estrechamente ligada a las vicisitudes y triunfos del movimiento cubano de ballet, que víctima de la apatía oficial, las incomprensiones y las constantes agresiones de los gobiernos en la pseudo república, no se amilanó hasta llegar a ser uno de los más grandiosos frutos de nuestra cultura nacional.

Se inició Josefina en la danza por vocación desde los 7 años en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical de La Habana, hasta que llegó a su plena realización en el histórico empeño de Alicia, Fernando y Alberto Alonso, quienes se esforzaron por lograr que en Cuba el ballet fuera un arte verdadero y un derecho de todo el pueblo.

Tras la aurora revolucionaria del 1º de enero de 1959, su labor como bailarina, ensayadora o pedagoga formadora de las nuevas generaciones de artistas de ballet, alcanzó lugares cimeros. Su vida y su ejemplo son una prolongación de los grandes triunfos del ballet cubano desde entonces hasta nuestros días.

Actuó con “su” Ballet Nacional de Cuba en medio centenar de países de América, Asia y Europa, igualmente fue Artista y Maître Invitada de prestigiosas agrupaciones y festivales danzarios en diversos países, entre ellos la Ópera de París, el Festival Internacional de Chicago, la Compañía Nacional de Danza de México, el Ballet del Rhin, el Ballet de Odessa, el Ballet Arabesque de Sofia, el Ballet de Alma Atá, el Ballet de Cali y el Ballet de la Ópera de Viena.

Josefina Méndez se hizo acreedora de importantísimos galardones y reconocimientos como merecido tributo a su meritoria labor artística y por la fidelidad a su pueblo y a su Patria, entre ellos: la Distinción por la Cultura Nacional (1981), el Premio Anual del Gran Teatro de La Habana (1992), la Medalla Alejo Carpentier (1984), las Medallas de Bronce y Plata en el Concurso de Varna (1964-65), el Premio Estrella de Oro (París 1970), el Premio Internacional del Arte Sagitario de Oro (Italia, 1976), la Medalla del Consejo Brasileño de la Danza (1987), la Orden Félix Varela (1999), el Doctorado Honoris Causa en Arte (ISA, 2000) y el Premio Nacional de Danza (2003).

En el Gran Teatro de La Habana, testigo de muchos de sus grandes éxitos, se agolpan mudos recuerdos de su carrera, del crecimiento de su estatura escénica, desdoblada en cisne, en sílfide, en campesina, reina o en Wili, en uno de los temperamentales personajes de Lorca, Villaverde o Shakespeare, o en un sinfín de rostros para ofrecer la recreación de una estética pura.

Hoy sentimos profundamente su pérdida pero nos queda en el recuerdo la esencia de su arte y el haber tenido la dicha de verla bailar, de ser contemporáneos de una artista, una maestra en juventud renovada, un ser humano dulce y sublime siempre presto a ofrecer nuevas lecciones de sabiduría, una verdadera dama de la escena en la que florecía día a día la fe y la confianza en el futuro.

martes, enero 16, 2007

Vuelve Danza Contemporánea de Cuba con estrenos sensacionales.

La excepcional compañía Danza Contemporánea de Cuba, inició su primera temporada del año 2007, dedicándola a coreógrafa, profesora y directora Lorna Burdsall, por su espíritu de pertenencia y fidelidad a esta compañía y al desarrollo de la Danza en Cuba. También por por su labor en la Escuela Nacional de Danza, formadora de generaciones de Bailarines, y Directora de “Así Somos”.
Lorna Burdsall fue fundadora de la compañía Danza Contemporánea de Cuba, magnífica bailarina y coreógrafa. También se desempañó como directora de la Compañía Nacional en1964 y1965.

La temporada se inició con varios estrenos mundiales de jóvenes coreógrafos nacionales que integran la nómina del colectivo: las obras Uno y La Separación creaciones coreográficas y musicales de George Céspedes.

Uno, un trabajo de colectivo, de simetría y armonía bien acoplada es este divertimento lleno de dinamismo y especial coordinación de movimientos.

La limpieza de los movimientos, el carácter dramático y la maestría en la interpretación de Miguel Altunaga arrancaron grandes aplausos durante el estreno de La Separación.

Otro estreno fue K2OS con coreografía de Osnel Delgado Wambru y música de Tricky, High Tone y Gorillaz. La idea que centra esta presentación tan original nos lleva al mundo del oficinista, del empresario, del burócrata. Así se refiere lo que el coreógrafo nos expresa: “Usted, cuántas veces ha ordenado su maleta de trabajo, cuántas notas, teléfonos, direcciones, asuntos se le han traspapelados. En ese instante de desespero, de agobio vira su maleta al revés. Es el reflejo de su modus operandi. Es el caos reflejo de usted mismo.”

También tuvo lugar la reposición de Carmen con coreografía de Kenneth Kvamström y la música una adaptación para ballet por el compositor ruso Rodion Schedrin sobre la música original de la Opera “Carmen” de Georges Bizet.

Prospero Merimée no pudo maginarse, cuando en 1846 escribió su novela corta Carmen en una España exótica y romántica, que su gran tragedia iba a provocar tanta pasión en la escena.

La primogenitura le corresponde a la Opera Carmen (1875) de Georges Biset, apasionada, con una orquestación cuidadosa que desborda el drama. Son múltiples y muy variadas las puestas en escena de este género. Otras versiones se destacan en otros medios, como la de Carmen Jones (1954) de Otto Preminger, Alberto Alonso (1967) Francesco Rosi (1983) Peter Brooks (1983) y Carlos Saura (1983).

El coreógrafo sueco Kenneth Kvamström trae una nueva propuesta (sólo para hombres) que más que versión es un pretexto donde, Escamillo-Carmen-Don José se enfrentan a un divertimento en el Tempo de los bailarines. La masculinidad impacta a la actuación trascendente, y deviene el rito primitivo en un juego de roles, por momento taurino, donde se echan las cartas, se simulan mantillas, castañuelas y abanicos. Son majas y manolos en el humor y la tragedia.

La Compañía Danza Contemporánea de Cuba ha realizado más de 200 estrenos, y mantiene en su repertorio activo unas 60 obras, como resultado de un intenso trabajo a partir de la continua búsqueda de un lenguaje universal. Al decir de los expertos, el grupo se destaca por su estilo peculiar de amplias posibilidades expresivas que lo identifica, donde armoniza la integración del teatro moderno y el lenguaje danzario contemporáneo con los ancestros culturales.