jueves, noviembre 30, 2006

Bienvenida, música y agradecimiento en Teatro Karl Marx

Al compás de una linda melodía latinoamericana y la voz de Guayasamín en off subió el inmenso telón para dar paso a la lectura de un saludo de agradecimiento de Fidel a los amigos de más de 80 países presentes.

La fiesta músico danzaria comenzó con Amaury Pérez y su No lo van a impedir, a quien le siguió la magistral Interpretación de la Orquesta Sinfónica de Holguín con la Marcha por una escultura.

Deliciosos los fragmentos del Ballet Elpidio Valdés a cargo de la más nueva generación de bailarines, adolescentes y niños. Bella coreografía, música criollísima y una muy original escenografía en la que la OSH se sumerge en la penumbra del palmar y la manigua cubana donde defendían los mambises la Independencia de la Isla.

Sobriedad, frescura, la gracia propia de estas jóvenes y niños produjo una prolongada ovación.

Figuras como Miriam Ramos acompañada del pianista Rolando Luna, Augusto Enríquez, Lázaro García, Vicente Feliú y Eduardo Sosa con el coro Novel Voz interpretaron conocidas canciones de siempre.

Momento muy especial El Bombín de Barreto, cuando la banda de Conciertos de Granma y el Conjunto Folklórico Nacional presentaron nuestro baile nacional, el danzón. Yoruba Andabo interpretó la rica rumba cubana y el pequeño Danilo Corrales, secundado por el gran coro de la Escuela de Música de Guanabacoa ofreció un rato de ternura con la eterna canción infantil Todos los niños el mundo.

Dahomeñó se titulan los cantos y dinámicas danzas, llenos de un marcado ritmo y gran colorido que nos presentó el Conjunto Folklórico Nacional. Profundo simbolismo, maestría y precisión en los movimientos de las coreografías produjeron fortísimos aplausos en el público presente.

Las compañías juvenil y regular del Ballet de Litz Alfonso pusieron también su granito de arena en el fastuoso espectáculo donde más de uno marcó el compás con un pie, con la mano, con los ojos y hasta con todo el cuerpo, mientras que para llevar al éxtasis la especial noche de emociones, las orquestas América y Los Aragoncitos, en un particular encuentro generacional con excelentes resultados, inundaron la sala con los pegajosos acordes de El Bodeguero.

Noche de alegría, de agradecimiento, homenaje y bienvenida, pero sobre todo de orgulloso engrandecimiento de nuestra cultura nacional, fue la de este martes en el coliseo Karl Marx. Buen inicio para unas jornadas igualmente grandiosas y de gran significación para un pueblo que festeja el aniversario de su líder natural. (Fotos René Pérez Massola)

sábado, noviembre 25, 2006

El rock de Jaguares en La Habana

Recientemente estuvo en nuestra ciudad la superbanda de rock Jaguares con un fabuloso concierto que no sólo demostró el buen estado de su música, también que en Cuba, como diría José Alfredo Jiménez "México sigue siendo el rey".

El grupo, acostumbrado a vencer escollos, del cual sus miembros salen "más fuerte" según ellos mismos proclaman, debió enfrentar, antes del concierto, el desconocimiento de su obra aquí, una insuficiente propaganda local y eventuales competidores.

Por ejemplo a la misma hora de la función el ídolo habanero Carlos Varela actuaría en Los Jardines de la cervecería Tropical, lo que dividía lealtades en el auditorio rockero de la capital.

Sin embargo, los mexicanos consumaron la hazaña y reunieron entre 10 mil y 12 mil amantes de su música en un concierto que se dilató hasta bien entrada la madrugada. Jaguares salió a la palestra después del excelente grupo cubano Wena Onda que le sirvió de telonero, y se echaron al público en la cartera. El repertorio ejecutado hizo un repaso por la historia de la banda, desde el disco El equilibrio hasta Crónicas de un laberinto, su grabación más reciente.

Las canciones no llevaban en si alardes técnicos, ni riff efectistas, parecían surgir como producto de un estudiado taller a lo King Crimson, en el cual se privilegiaba la simpleza aparente del mensaje fresco. Sonidos afrocubanos, guitarreo acústico en tonadas como Aviéntame, incursión vocal impresionante de Alfonso André, que alcanzó una poesía poco común dentro de un entramado musical como siempre en lo mexicano de gran lirismo y convicción, matizaron la noche. Los temas abordaron los problemas sociales y del amor.

La banda integrada por músicos muy cultos ha logrado un rock de alto vuelo que escapa al circo sonoro y retrotrae el género a su etapa más virtuosa, la del mensaje profundo, la advertencia atinada y el compromiso social. Al final de la velada, en conversación con la prensa, Saúl Hernández afirmó su amor por Cuba y los cubanos, y ponderó el papel de la isla en aunar a la América toda, la del Bravo a la Patagonia y también aseveró que uno de los objetivos de la actuación de Jaguares en Cuba era exhortar a que otras bandas y artistas lo hicieran y así romper ese bloqueo cultural y musical que los adversarios de la isla ejercen sobre ella.

César López alabó el público habanero y dijo que se encargaría de refutar las ideas calumniosas que sobre los cubanos se propalan por el mundo. Dijo "Ustedes se ven muy libres. Bailan, se proyectan con libertad. Eso no se ve en otros lugares". Por supuesto prometieron volver, trabajar con colegas cubanos y conservar el calor humano recibido en unas jornadas tan apretadas.

Fue una noche venturosa en la que quedó corroborado que, en Cuba, México sigue siendo el rey, por su pueblo fraternal y noble, su afán de justicia, su cultura e historia.

Gente de Festival los británicos Fiennes y Frears y brasileño Wilker


Los británicos Ralph Fiennes y Stephen Frears, y el brasileño José Wilker, asistirán al XXVIII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, que se celebrará del 5 al 15 de diciembre en La Habana, nos informaron los organizadores del evento.

Fiennes estará en los festejos, del 8 al 15 de diciembre, de los 20 años de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños, con la presencia del promotor de la institución, el Premio Nobel colombiano Gabriel García Máquez.

Ralph Fiennes, de 43 años, fue protagonista de "El paciente inglés", hizo de oficial nazi en la película "La lista de Schindler" de Steven Spielberg, y de asesino en serie en "Red Dragon". Su hermano, Joseph Fiennes, de "Shakespeare enamorado", fue invitado especial del Festival Internacional del Habano, en febrero pasado.

También es esperado en el festival de cine Stephen Frears, actor y director británico de 65 años, que inició su trayectoria en Hollywood con "Relaciones peligrosas" (1986), un filme protagonizado por John Malkovich, Michelle Pfeiffer y Glenn Close.

Por su parte, el brasileño Wilker (Doña Flor y sus dos maridos, 1976), (Últimos días del Edén, 1992), presentará en el festival la película "O maior amor do mundo", del veterano cineasta brasileño Carlos Diegues.

Con esa película, presentada en el Festival de Cines y Culturas de América Latina de Biarritz (Francia), Diegues compite por el premio Coral en la categoría de largometrajes de ficción.

Para el acto central del festejo de la EICTV están invitados además los argentinos Fernando Pino Solana, Octavio Getino, el boliviano Jorge Sajinés, el griego Constantin Costa Gavras, entre otros.

En el XXVIII Festival de Cine Latinoamericano se exhibirá un total de 468 películas, 105 en una dura competencia en la que parten como favoritos filmes de Brasil, Argentina y México.

miércoles, noviembre 15, 2006

Festival de Habaneras

La XXI edición del Festival de Habaneras que anualmente convoca el Centro de la Música Adolfo Guzmán fue una magnífica cita a la que concurrieron 56 obras de las cuales 18 resultaron finalistas; entre ellas Habanera de Ojos Verdes y Caricias de Cubanía, escuchadas la noche del miércoles en la Casa de la Amistad.

Cada una de las sedes contó con un abundante público conocedor del género.

El Festival incluyó un homenaje, transformado el concepto de las serenatas a las mujeres destacadas de la cultura y el deporte, pues recibieron el homenaje en el Café Cantante y no en sus hogares, como ocurría anteriormente. Para esta ocasión fueron elegidas la inmersionista Déborah Andollo, la excelente figura del Ballet Viengsay Valdés, las intérpretes Mayra de la Caridad Valdés, hermana del pianista Chucho Valdés? La musicalísima Beatriz Márquez, la sentimental Ela Calvo y la genial Alina Torres.

También hubo las Tardes de Habaneras en varios sitios de la Capital, con la participación de agrupaciones, solistas y compositores de alto reconocimiento; así como un Coloquio dedicado al género y la Gala de Clausura. Cada año este festival reúne a los mejores cultivadores e la habanera y se ofrecen también, maravillosos conciertos corales.

Entre las Habaneras más conocidas de todos los tiempos se encuentran: La Bella Lola, La Paloma, La Bella Cubana y Veinte Años, que popularizara María Teresa Vera. Y muy conocida es también la habanera de la ópera Carmen, interpretada por figuras del arte lírico de todas las épocas.

La Habanera es un género que se interpreta mucho, tanto en Cuba como en España, donde se realizan festivales y concursos también, desde el siglo pasado. Este evento se celebró en ocasión del aniversario 487 de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana.

Esta edición marcó una innovación; el encuentro abandonó los escenarios de salas y teatros y buscó espacios al aire libre y centros dedicados a la música, al igual que locales de sociedades españolas.

Danza Voluminosa en escena y de fiesta



Con más de 100 kilos y plenos actividad, los bailarines de la compañía "Danza Voluminosa" festejaron con una gala su X aniversario, dispuestos a demostrarnos que son capaces de cultivar el arte a pesar de los prejuicios sociales devenidos de sus cuerpos voluminosos. Los miembros del conjunto y algunos invitados especiales nos recrearon en el Teatro Nacional con fragmentos de las obras exhibidas por el grupo.
Danza Voluminosa no es un grupo de ballet común, pues está formado casi completamente por personas con más de 200 lbs de peso, siendo un proyecto que rompe con los esquemas tradicionales y permite a los bailarines mostrar con sudor, talento, pasión y gracia impresionantes que ellos también pueden realizar un hermoso y profesional, aunque nada convencional, ballet.
Ellos carecen de complejo y explican y demuestran con orgullo cómo usan sus cuerpos para lograr un estilo único de baile trabajando más en el suelo que en el aire, para buscar siempre una línea diferente de gravedad a la de los bailarines clásicos, de manera que dan más énfasis a los movimientos de brazos, arqueándose y estirándose casi al máximo, evitando así los grandes saltos que sus pesados cuerpos no les
permiten realizar con facilidad. Crean así una estética de su propio cuerpo, algo donde los voluminosos pueden ser los protagónicos. Y naturalmente lo logran.
Su director había estado bailando toda su vida, y junto a otras personas pasadas de peso, se encontró algo relegado o tratado como una curiosidad en los grupos tradicionales de esta isla caribeña amante del ballet. Pero ahora la gente los ve juntos y se pregunta ¿cómo pueden moverse tan hermoso?
Esta compañía sólo ha actuado en La Habana durante estos diez años y ha tenido pocos contactos directos con grupos extranjeros. El año pasado recibieron la asesoría de una reconocida maestra de baile español, quien trabajó en el
perfeccionamiento de sus técnicas. En esta representación de Fedra, colaboró con ellos uno de los mejores y más conocidos coreógrafos de Cuba, Ramiro Guerra.
Danza Voluminosa nos demostró que la danza es compatible con los kilos, aunque sean muchos y esa noche especial arrancaron fortísimos aplausos del público que abarrotábamos la sala Covarrubias del Teatro Nacional. Ellos, los más ''grandes'' bailarines cubanos, pusieron tanta pasión en su adaptación de la tragedia griega Fedra que nos hicieron olvidar que estábamos ante artistas de más de cien kilos de peso.

Está claro que con un sólido y creciente repertorio, y un público fiel en La Habana, junto a personas talentosas, Danza Voluminosa promete mantenerse en Cuba por mucho tiempo aún si nunca logran la prominencia de los grupos convencionales.




lunes, noviembre 06, 2006

Adiós al XX Festival de Ballet de La Habana

El XX Festival Internacional de Ballet de La Habana llega a su fin con una gala de lujo protagonizada por bailarines cubanos e invitados extranjeros, entre ellos José Manuel Carreño, Julio Bocca y Patrick de Bana.

Concluye el reinado de la danza durante 10 días en sus varias facetas y un público fiel acompañándola, inmune a la lluvia de un noviembre húmedo, de brisa hosca y a veces cortante.

En la escena del Gran Teatro de La Habana, piezas como Non, je ne regrette rien, de Ivan Ferrier, con música de Edith Piaff. La danza la ponen Agnés Letestu y José Martínez, del Ballet de la Opera de París serán vistas esta noche.

Este dúo satisface las apetencias del público habituado a recibir lo mejor en cada festival organizado por Alicia Alonso, quien prolonga así su paso legendario por este arte.

Se incluirá el Grand pas de quatre y estará el gran Julio Bocca, quien se prodigó aquí con cuatro funciones marcadas por su talento.

Patrick de Bana actuará con Ana Badía, también estará la española Ana Laguna, quien bailará la música de O sole mio, en la voz de Luciano Pavarotti.

José Manuel Carreño, primera figura del American Ballet Theatre, ofrecerá un solo “Ave María” que la crítica augura excepcional. Carreño, uno de los bailarines más prestigiosos del mundo, es miembro de una dinastía familiar iniciada con sus tíos Lázaro y Alvaro, y continuada por él y Joel, el más joven retoño.

José Manuel y Carlos Acosta, intérprete surgido de las filas del Ballet Nacional de Cuba -artista invitado del Royal Ballet de Londres, vuelven a la isla cada vez que pueden para entrar en contacto con su público natural y reafirmar sus raíces y tener esta retroalimentación vital para ambos, apegados a sus orígenes.

Como lo prometió Alicia Alonso, ella aportó tres coreografías: Desnuda luz de amor, concebida especialmente para la italiana Carla Fracci, Cuadros de una exposición y Mozart divertimento.

También hubo estrenos de corte experimental como Good night, Mozart, del coreógrafo y bailarín alemán Patrick de Bana, basado en la fusión de música clásica, flamenca y árabe. Un mestizaje de dos culturas que se atraen en un juego de cercanías y distancias mientras, el cubano Iván Tenorio propuso Teseo y el minotauro, una versión del famoso mito griego reinterpretado por su autor como el triunfo de la civilización sobre la barbarie.

El XX Festival Internacional de Ballet de La Habana dará vuelta a otra de sus páginas repletas de acontecimientos e hitos, pródigas en experiencias estéticas.

FESTIVAL, FESTIVAL,FESTIVAL.....





miércoles, noviembre 01, 2006

Continúa el Festival a buen ritmo

El XX Festival de Ballet de La Habana llegó a su cuarta jornada con el estreno mundial de A través de tus ojos, del coreógrafo norteamericano James Kelly.

Tal y como había prometido su presidenta, Alicia Alonso, quien anunció al público un estreno cada noche, el cuerpo de baile del Ballet Nacional de Cuba protagonizó la pieza de Kelly, calificada por su autor como una obra contemporánea, sin argumento determinado.

Esta es la segunda ocasión en que el coreógrafo estadounidense monta sus ballets con artistas de la Isla. En 2004 lo hizo con Sinfonía para nueve hombres.

El programa del Gran Teatro, sede principal del festival, lo encabezaron Las sílfides, un montaje de Alonso según la versión original de Mijail Fokine con bailarines del patio.

Otro de los estrenos fue Potato, coreografía del sueco Mats Ek, que bailó el propio artista con la española Ana Laguna.

Carlos Acosta, primer bailarín del Royal Ballet de Londres, y la australiana Leane Benjamín (Real Ballet de Londres), quienes interpretaron Mayerling, del británico Kenneth MacMillan.

Acosta también baila, junto a su compatriota Viengsay Valdés, Diana y Acteón, coreografía de Alicia Alonso sobre la original de A. Vagánova a la que seguirá, para cerrar, la compañía española Farruquito y familia.

En la sala Avellaneda, del Teatro Nacional, se repondrá Giselle, con Hayna Gutiérrez y Javier Torres, acompañados por la Orquesta Sinfónica de Oriente, bajo la dirección de Giovanni Duarte.

El Teatro Mella acogere a solistas del Ballet de Magderburgo, a bailarines del Centro Coreográfico de Valencia, y a la bailaora española María Juncal, ganadora en 2004 del premio de danza flamenca Antonio Gades.

Extendido este año a otras dos provincias del país, Cienfuegos y Matanzas, el festival acoge a bailarines de 23 países y figuras de primer nivel como la italiana Carla Fracci, los argentinos Julio Bocca y Maximiliano Guerra, y la rusa Natalia Osipova.

Aunque tuvo una breve presentación en el Gran Teatro de La Habana, el artista andaluz ofrecerá una función completa en el teatro Mella con el espectáculo Farruquito y familia este miércoles.

Se trata de "un montaje sin argumento, en el cual el factor sorpresa juega un importante papel y el espectáculo se renueva en cada función". El programa recorre los distintos palos del flamenco más puro y tradicional.

Otro cubano, el coreógrafo Eduardo Blanco, pondrá en escena Danzas de Mozart, a cargo del cuerpo de baile del Ballet Nacional.

Mientras, Iván Tenorio propone Teseo y el minotauro, una versión del famoso mito a partir de canciones griegas antiguas, orquestadas por Vangelis. Por momentos se podrá escuchar la voz de la afamada actriz Irene Papas.

Calificado por su autor como un ballet temático, anecdótico, lo asumirán Elier Bourzac, Miguelángel Blanco y Anette Delgado.

Entre las reposiciones figura el pas de deux Cascanueces, coreografía de Alicia Alonso sobre la original de Lev Ivánov, con Hayna Gutiérrez y Joel Carreño.

También Un viaje a la luna, comedia-ballet en un acto, que interpretarán Javier Torres y Bárbara García, entre otros.

El repertorio tradicional se abrirá paso con Giselle, en el Teatro Nacional, una pieza emblemática de la compañía dirigida por Alonso, quien fuera una de sus grandes intérpretes.

Considerada la cumbre del romanticismo, ella la rescató del olvido, le insufló modernidad sin traicionar su esencia y acentuó los detalles de estilo, tras una investigación minuciosa.

Los papeles principales los encarnarán las primeras figuras de la compañía Viegnsay Valdés y Rómel Frómeta.

Tras cuatro días de inaugurado, el festival marcha a buen ritmo, con un estreno mundial cada noche, ciclos de películas, exposiciones y muestras fotográficas.

Entre las puestas más halagadas destaca la del español Goyo Montero, El día de la creación, laureada con el Premio Iberoamericano de Coreografía 2006, auspiciado por la Sociedad General de Autores de España y el BNC.

Con poemas en las voces del brasileño Vinicius de Moraes y el español Joaquín Sabina, como singular respaldo sonoro, recibió una calurosa acogida del público y la crítica, que la calificó como una obra original con un vocabulario expresivo de alto nivel.

A esta se suman Prólogo para una tragedia, del canadiense Brian McDonald, cuyo elenco integraron el argentino Maximiliano Guerra, y solistas del Ballet de Magdeburgo.

jueves, octubre 26, 2006

Fiesta de la Danza en La Habana

El Festival Internacional de Ballet de La Habana levanta el telón con la intención de celebrarse a sí mismo como uno de los principales eventos de la danza en el mundo, en ocasión de su vigésimo aniversario, y con la presencia, una vez más, de algunas de las mayores figuras del ballet de todo el orbe una vez más en nuestra capital.

Desde el sábado 28 de octubre y hasta el 6 de noviembre, nuestra ciudad junto a algunas otras ciudades de Cuba serán el escenario elegido por estrellas como el argentino Julio Bocca, quien además de presentar su espectáculo Bocca Tango, interpretará por última vez, pues ha anunciado su retirada de los escenarios para finales del año próximo, el papel protagónico en El lago de los cisnes.

Figuras internacionales como la italiana Carla Fracci, la rusa Natalia Osipova, la danesa Silja Schandorff, el ucraiano Iván Vasiliev, el español Farruquito, el Ballet de Magdeburgo, Alemania y el Centro Coreográfico de Valencia., estarán en este evento clásico internacional.

Alicia Alonso declaró que este año además se realizará cada noche como mínimo un “estreno mundial absoluto”, algo que no se ha hecho nunca antes en ningún festival de ballet del mundo, lo que constituye un “privilegio histórico” para nuestro Ballet.

Habrá coreografías de la propia Alicia Alonso, como su Cuadros de una exposición o Desnuda luz del amor. Cuadros de una exposición sugiere la hipotética visita a una exposición, donde cada pieza musical corresponde a un cuadro diferente. En esta pieza la Alonso destacó la labor de afamados pintores cubanos que han creado gigantescos óleos como escenarios para la obra.

Del coreógrafo norteamericano James Kelly veremos A través de tus ojos, un “ballet abstracto” inspirado en la idea de “cómo crear utilizando sólo el tacto”. También del español Goyo Montero apreciaremos El día de la creación.

Junto a estos estrenos también se representarán los siempre clásicos del Ballet Nacional de Cuba como Giselle o El Lago de los Cisnes.

Igualmente será homenajeado Wolfgang Amadeus Mozart en el año en que se conmemora el aniversario 250 de su natalicio, pues varias obras estarán inspiradas en la música de este compositor austriaco.

Veremos Good night… Amadeus, obra estrenada en abril de este año en el Festival de Alcalá de Henares, España, dirigida en La Habana por el bailarín y coreógrafo alemán Patrick de Bana, interpretada por la española Nafas Dance Company.

Presentada ya con éxito en varios países, como Holanda, Grecia, Francia, Chipre y Turquía; en esta coreografía el alemán se acerca al mundo oriental que tanto inspiró a Mozart, con un lenguaje que va de lo más clásico hacia lo oriental.

Mozart Divertimento de Alicia Alonso y Danzas de Mozart, del también cubano Eduardo Blanco, completar´ñan el homenaje al genio de la música clásica de todos los tiempos.

Paralelo al Festival de La Habana habrá todo un conjunto de actividades, entre las que se destaca un curso especial de técnica de ballet para profesionales, maestros y estudiantes de nivel avanzado en el que se estudiarán la técnica, estilo y los conceptos interpretativos de la escuela cubana de ballet.

Exposiciones, conferencias y ciclos de cine y de video completarán una larga semana dedicada a la danza y que, como desde sus comienzos, ha tenido como lema una frase del escritor cubano Alejo Carpentier, quien afirmara que “El espíritu de la danza es inseparable de la condición humana”.

En el Cinematógrafo Lumière se ofrecerá una selección de programas de La danza eterna que incluyen algunos momentos relevantes de anteriores ediciones de los Festivales Internacionales de Ballet de La Habana.

En la Galería La Acacia habrá una muestra fotográfica del destacado artista cubano Jorge Valiente, donde se recogen imágenes inéditas de la prima ballerina absoluta Alicia Alonso, fundadora y actual directora del Ballet Nacional de Cuba, cuyo título es Alicia de instantes eternos…

Tendrá lugar la V edición del Concurso Iberoamericano de Coreografía CIC 2006.

Lo mejor de la danza mundial está casi ya de regreso a La Habana.

viernes, octubre 20, 2006

Charles Aznavour en La Habana

Dos grandes de la música, el gigante de la canción francesa Charles Aznavour y el pianista y compositor cubano Chucho Valdés se unieron por primera vez en un disco que comenzó a grabarse en Cuba, el cual combina románticas letras y la sonoridad de los ritmos de la Isla. También participan Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat y Mercedes Sosa.

El mítico artista francés, de origen armenio, autor de casi un millar de canciones, muchas de ellas interpretadas por voces tan conocidas como Edith Piaff, Maurice Chevalier, Ray Charles, Liza Minelli o Plácido Domingo, estuvo en La Habana por tres semanas para avanzar en la grabación de la música en los estudios Abdala donde graba en francés y hará versiones en español.

Considerado el embajador por excelencia de la chanson francesa y uno de los más famosos "crooner", Aznavour estuvo aquí desde el domingo ocho y se sorprendió por la popularidad de que goza entre los cubanos. Viajó a Cuba tras una exitosa gira artística que en los últimos treinta días lo llevó a Estados Unidos, Canadá y Armenia. Pero también paseó su sonrisa de romántico impenitente por la capital de todos los cubanos.

El disco que graban está integrado por once temas, incluido un instrumental, en el que se funden diferentes ritmos cubanos tradicionales, como el chachachá, el danzón y el bolero. Él ha grabado más de cuarenta discos, con canciones en español, inglés y alemán, además de en francés.

La idea de reunirse Aznavour y Valdés en Cuba surgió a principios de este año cuando el pianista cubano estuvo en París para participar en un concierto con el compositor francés Mitchel Legrand.

Este intérprete de 82 años es muy conocido en Cuba desde la década de los sesenta cuando arrasaba en la preferencia de los cubanos. Y todavía se escuchan con placer Venecia sin ti, Quién, Buen Aniversario, la Bohemia, La mama y nos emocionamos mucho, al menos los de mi generación. Ahora, poco más de tres décadas después, nos está dando este tremendo alegrón de tenerlo en La Habana grabando con Chucho, a quien mucho admira según reconoció. En el 2002 grabó con el fallecido Compay Segundo, una de las leyendas de la música de la isla reunidas en el proyecto Buena Vista Social Club. En esa ocasión grabó el tema Morir de amor, para el disco "Duetos".

Indudablemente que ha seducido a varias generaciones con sus canciones románticas. Hace varios años resultó elegido como uno de los cantantes más célebres del siglo XX, junto a Elvis Presley y Bob Dylan, entre otros.

Nacido por casualidad en París en 1924, Charles Aznavour se relacionó con el mundo del espectáculo desde niño, en el restaurante que su padre instaló en París nos cuenta el artista:

“Mi abuelo tenía un restaurante ruso, mi padre también, en la calle de la Huchette, en París. Era cantante barítono, mi madre era actriz y yo los veía actuar y cantar en espectáculos armenios y rusos, en bailes. Hacían giras por Lyón, Marsella, Valence, en todas partes donde había una importante comunidad armenia... También yo comencé a actuar en el teatro a la edad de nueve años...”

En el año 1946 conoció a Edith Piaf, quien le apoyó y aconsejó en su carrera que despegó a mediados de los años cincuenta desde la famosa sala Olympia, con títulos tan famosos y universales como La Bohême, Comme ils disent, Je m'voyais déjà.

En el año 1965 se presentó por doce semanas consecutivas en el Olympia, con treinta canciones

Charles Aznavour ha sido merecedor de muchos reconocimientos, entre ellos, en 1969 el premio de la Sociedad Americana de Autores y Compositores por su canción Hier Encore y la medalla Vermeil de la ciudad de Paris; el León de Oro del Festival de Venecia por la versión en italiano de la canción Mourir d'aimer en 1971; un disco de platino por la canción She en Gran Bretaña en 1974 y el "César" honorífico de la Academia Francesa de Cine por su carrera profesional, en 1997.

Luego en el año 1989 Charles Aznavour fue nombrado Embajador permanente de Armenia por la UNESCO.

Paralelamente a la canción, Aznavour ha llevado su trabajo como actor en el teatro, cine y la televisión, en una trayectoria en la que ha sido dirigido por directores como Francois Truffaut.

El Hotel Nacional de Cuba lo declaró Huésped Ilustre y le otorgó el Bastón de la Fidelidad.

domingo, octubre 08, 2006

¿Pedro Navaja o Lola Metralla?

Hace unos pocos días un especialista decía que el teatro musical cubano está resucitando y que muchas personas están inmersas en ese esfuerzo. Y realmente se aprecia el proceso de vuelta a la vida. Al menos es eso lo que pude apreciar durante mi asistencia a la presentación de la ya legendaria comedia musical La verdadera historia de Pedro Navaja, en el Teatro América de la capital.

Por mucho tiempo el género musical ha estado ausente de nuestros escenarios. Algunos aislados intentos han fracasado por causas diversas. Hace poco tiempo pudimos ver Un día en el Solar, pero sólo unas breves representaciones que no constituyeron una verdadera temporada.

Claro que se hace difícil conseguir un elenco idóneo teniendo en cuenta que los actores tienen que cantar, bailar y actuar, sin que una forma relegue a las otras a un segundo o tercer plano. Es actuación, música, coreografía todo a un mismo nivel.

Esta vez Pedro Navaja nos llega en una versión del libreto original, de Nelson Dorr, con la acción transmutada a la Cuba prerrevolucionaria con su ambiente de corrupción en un cabaret de estilo francés.

La danza es digna de destacarse en esta ocasión. La obra empieza con un can-can interpretado por los camareros del Mon Cheri, nombre del cabaret habanero, uno de los tantos de entonces.

Todos los personajes se mueven en aquel cabaret durante la última noche del año 1958. Conocemos la historia de Pedro en ese momento y en ese lugar, con una concepción llamativa del delincuente, de etiqueta, un criminal de guantes blancos, insertado dentro de la corrupta clase acomodada habanera, de quien es fruto y títere manipulado por sus intereses.

Es un elenco muy variado que demuestra dominio del movimiento escénico y del aspecto musical. Aunque en ocasiones hay elementos que sobran a mi entender y aportan muy poco a la pieza. La música está toda grabada con una aceptable calidad, que permite doblar con mucha naturalidad.

La obra tiene buenas versiones de conocidos boleros, canciones populares y hasta un tango, 16 coreografías, y otras escenas a manera de divertimento. Se emplea parte del tiempo en la conocida representación de La isla de las cotorras, del teatro bufo cubano cuyo único objetivo al parecer es extender el espectáculo, pues nada aporta al discurso del drama. Esta se presenta como parte del show del cabaret.

Se divaga por las tantas apariciones de pequeños personajes y tanto baile en buenas coreografías pero que no mantienen ninguna unidad entre ellas.

Ciertamente que Lola Metralla es quien se roba el show y no Pedro Navaja como es de suponer. Lola es un personaje de mucho peso. Su actuación es intensa, que convence, de esas que se quedan como recuerdo de una buena puesta en escena. Grato momento la aparición del personaje Tacón Cristal.

Se dice que la obra es una comedia musical, pero esta en realidad es más bien una revista musical con bastante desbalance entre la danza, el canto y la actuación.

Claro, Pedro Navaja no es por eso un espectáculo chabacano, grotesco, vulgar ni mucho menos. El vestuario es excelente, lo mismo que los arreglos musicales e interpretaciones de Musical Habana, una de nuestras más destacadas compañías de danza.

Lo más importante es que la obra subió de nuevo a las tablas para llenar un vacío que ya empezaba a preocuparnos.

En general se pasa un buen rato, se disfruta de magníficos profesionales y nos queda el placer de comprobar que el teatro musical nuestro aún respira y que se salva. He sugerido a amigos que asistan y saquen sus propias conclusiones y valoraciones como he hecho yo.




martes, septiembre 26, 2006

Con Moncho el Gitano del Bolero

Una vez más Moncho, el Gitano del Bolero, encantó a millares de admiradores que acudieron a su presentación para disfrutar de su energía indiscutible en la escena.

Luego de tres años de ausencia de nuestros escenarios regresó este mimado del público cubano para seguir regalándonos su arte y su sensibilidad.

Ramón Calabuch, que así se llama, esta vez presentó su espectáculo "De La Habana a Barcelona, de la Rumba al Bolero no hay nada más que un paso".

El programa estuvo dividido en dos partes, la primera dedicada a la rumba flamenca acompañado por el grupo Chypen y la segunda dedicada al bolero con músicos cubanos.

Rindió tributo, en canciones catalanas a El Pescaílla, Peret, Serrat y Pacho Alonso, a los tres primeros por su contribución al pentagrama catalán, y a nuestro inolvidable Pacho por haberlo invitado a venir a Cuba; así comenzó la noche, con esa habilidad que posee el gitano para trasmitirnos su afecto.

La populosa Sala Avellaneda del Teatro Nacional estuvo repleta, el público no se cansaba de batir palmas, y lanzarle frases de cariño. La mayoría de los presentes rondaba entre los 70 y los 40 años de edad, pero acompañados de sus hijos y nietos. Canciones en catalán así como Puede ser, Adoro, Amor fugaz, Inolvidable, Que sabes tu, La distancia... incrementaron el fervor nocturno dentro de un público que continuamente se ponía de pie, o corría hacia el escenario para entregarle una flor.

Moncho había dicho: "hace 30 años que llegué por primera vez y los que fueron a verme en aquella ocasión ahora tiene 60, son abuelos como yo". En un momento recordó a su amiga Rocío Dúrcal y cantó para ella Ya lo ves, la vida es así.

Una lágrima cayó en la arena, Burriquito como tú, y Alegría de vivir, entre otras, fueron interpretadas por sus paisanos de Chypen, quienes recordaron al Peret en esta actuación, muy contentos de su primera visita a la Isla.

Momentos especiales fueron cuando Moncho cantó Llévatela y Usted es la culpable, o tocó el cielo con No, pieza del genial compositor mexicano Armando Manzanero, que en los años sesenta del pasado siglo causó sensación, interpretada por el también mexicano Carlos Lico.

Además de que la mayoría de las canciones estaban matizadas por la rumba catalana o el son cubano, Moncho se vistió de bolerista clásico en su interpretación de No, cuando nos regaló una versión excepcional, en voz, desgarramiento y profunda convicción.

No podían faltar las atrevidas y provocadoras versiones de Te extraño, Orgasmo y Soy lo prohibido piezas de gran sensualidad.

Me muero, me muero, su bolero emblemático, llevó al auditorio al frenesí sentimental y musical para finalizar un espectáculo que dejó a todos llenos de placer e hizo que el propio Moncho dijera a un reportero: "fue todo muy bonito, muy afectuoso…".




viernes, septiembre 22, 2006

Reencuentro entre amigos


El Festival de Cine Latinoamericano de La Habana siempre es una verdadera fiesta de pueblos y especial ocasión para el encuentro de amigos.

Todos los diciembres alimentan y enriquecen esos encuentros con el séptimo arte como leit motiv. Y hace 16 diciembres llegó a ciudad de La Habana un hiperkinético grupo de jóvenes universitarios latinoamericanos quienes dejaron huellas de su entusiasmo, el aprecio por la cubanía y hondos afectos que con el decursar del tiempo echaron raíces.

Y Luis, uno de aquellos, ha vuelto a La Habana; pero no motivado esta vez por el séptimo arte, por el que aún siente los mismos interés y afición. Ha sido para una reunión de pueblos , de más de cien pueblos; pero con objetivos muy diferentes a aquellos de cada diciembre.

Luis ya no es el imberbe estudiante, ahora es un sólido profesional que no ha olvidado a los amigos, a su gente de este lado del trópico, a los cubanos de pura cepa. Y siempre encontró unos minutos para el abrazo, para el recuento, para el delicioso mojito cubano, para el inventario de sucesos de todo tipo, los éxitos, las frustraciones, las lecciones vivenciales, y más que todo la profunda generación de energía positiva en torno al concierto de naciones.

De su asombro con la nueva cara del vetusto Patrimonio de la Humanidad que es nuestra Habana Vieja con su casco histórico, de sus experiencias por el África ardiente, o de sus tribulaciones en el viejo continente conversamos hasta el cansancio.

El tiempo ha pasado y nos ha hecho mejores seres humanos, nos ha hecho más conocedores yn os ha afianzado los puntos de contacto en el pensamiento de nuestro tiempo.

Gracias amigo por seguir siéndonos fiel, no es necesario reafirmarte que nosotros igualmente lo somos. Bien vale la pena detenerme a contar y recontar los minutos de satisfacción y agrado.


Se repetirán los encuentros y sabemos que el afecto seguirá latente, porque todos los latinoamericanos somos eso, miembros de una gran familia.


Gabriel y Andrés son los nombres de los nuevos miembros de la gran familia de cinéfilos, descendientes del buen amigo y de una no menos amiga, la siempre bella, inteligente y talentosa Ninoska, de quien igualmente guardamos magníficos recuerdos.

Sabemos que en la tierra de Juárez mucho se hablará del reencuentro, del que gracias a la magia de la tecnología digital nos han quedado huellas gráficas, algunas de las que hoy comparto con ustedes.

Una vez más vale decir que como se estrechan nuestras manos; así se estrechan las raíces de nuestros pueblos y culturas desde antaño bajo la tierra y a través de los mares.

El fruto crece y madura cíclicamente con nuevos bríos y ese dulzor propio del trópico. La amistad permanece, descansa plácidamente en el corazón de los hombres. A ella va nuestro canto esta vez.

domingo, septiembre 10, 2006

De fiesta con la Patrona de Cuba


Como ya es tradición, miles de personas marcharon en procesión por Centro Habana para celebrar el día de la Santísima Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, y rendirle así un fiel homenaje.

El Cardenal cubano Jaime Ortega, encabezó la florida y alegre marcha mientras los fieles hacían su recorrido tras la engalanada imagen de la Virgen. La procesión recorrió unas 20 cuadras en el municipio de Centro Habana, ante la mirada curiosa de unos y el respeto y veneración de otros.

La procesión, desde que partió del templo, transitó parte de su recorrido por calles estrechas donde algunos vendedores ambulantes ofrecían flores, imágenes religiosas y velas.

El alegre y vistoso recorrido terminó en su punto de partida, la Parroquia de la Virgen de la Caridad, en la confluencia de las calles Manrique y Salud; donde luego el Cardenal Ortega dirigió una homilía a la patrona de Cuba.

Estas fueron algunas de las palabras del Cardenal Ortega haciendo referencia a las misas oficiadas en los templos católicos cubanos para orar por la salud de nuestro presidente: "Como no acudir (...) a la Virgen de la Caridad en esta hora de la Patria, como no invocarla en momentos tan significativos de la historia de Cuba, como hemos hecho los obispos cubanos a raíz de la nueva situación surgida por el estado de salud del presidente Fidel Castro".

"Como no encomendarle una vez más a Cuba para que, especialmente en este momento, reine la convivencia fraterna entre todos los cubanos, para que nada internamente perturbe la paz, para que la Patria conserve su identidad nacional y su soberanía, sin ninguna interferencia externa", añadió el Cardenal.

Se sabe que fueron realizadas otras 68 procesiones en nueve de las once diócesis cubanas en otras provincias.

La diócesis de Holguín, con la fiesta por esta fecha, inició su etapa preparatoria para la celebración del IV Centenario de la aparición de la imagen de La Caridad, que ocurrió en el año 1612, en la Bahía de Nipe, en la costa norte de esa provincia.

La imagen de nuestra virgen mulata acompañó siempre a los mambises y a todos los cubanos en sus luchas por la independencia. En el año 1915, los veteranos de Guerra del 95, solicitaron al entonces Papa Benedicto XV la confirmación de la Virgen de la Caridad como Patrona de Cuba, lo que le fue concedido en mayo de 1916, y el 8 de septiembre quedó declarado como su día. Posteriormente fue coronada en Santiago de Cuba por Juan Pablo II en su visita a Cuba en al año 1998.